Por suerte comencé de muy chico en este mundo de los videojuegos, hobby que al día de hoy sigo manteniendo como uno de mis favoritos, aunque el tiempo que invierto en este ya no sea tan generoso como ocurría antes. Mi primer consola fue la Atari 2600, luego le siguió la NES y por lógica la siguiente en caer en mis manos fue la SNES (el sistema con el que mejores ratos pasé en mi vida). En este hermoso invento por parte de Nintendo un día descubrí un juego sumamente adictivo y uno de los mejores que me han tocado jugar. Estamos hablando del Super Metroid. Costó bastante terminarlo pero una vez visto el final me quedé con muchas ganas de seguir controlando a Samus, ganas que tuve que aguantarme unos cuantos años hasta que por fin se anunció una versión para la Gamecube. Inmensa fue mi alegría al enterarme de semejante noticia y, si bien tardé un tiempo en comprar la consola y hacerme con el juego, era una oportunidad que jamás iba a dejar pasar. Al mismo tiempo se anunciaba el abandono de las 2D para ponerse a tono con los tiempos actuales y dar el salto a las 3D. Muchos fans ansiosos pusieron el grito en el cielo creyendo que se venía el mundo abajo, la muerte de la saga, pero yo estaba tranquilo... porque Nintendo estaba detrás de todo.
Recuerdo la emoción que sentía de chico al momento de abrir un juego nuevo recién adquirido, sensación que fui perdiendo con el correr de los años, pero que volvió a surgir cuando me llegó el Metroid Prime importado desde USA. Enseguida conecte la consola, inserté el disco y me sumergí en lo que sería una de las mayores aventuras que me ha tocado vivir desde que estoy en este mundillo. Lo primero fue ponerme a tono con el control, algo muy sencillo debido al excelente y cómodo joystick de la Gamecube y luego empezaron a desfilar por la pantalla unos impresionantes gráficos cargados de efectos, luces y animaciones que mis ojos hasta ahora no conocían. El juego en sí recrea perfectamente el ambiente vivido en el Snes y lo potencia en todos los sentidos logrando que la esencia de esta saga explote por cada uno de los bytes con los que cuenta este disco. La dificultad se encuentra perfectamente ajustada lo que engancha al jugador a seguir avanzado para descubrir el próximo puzzle o el nuevo item que nos permita acceder a ese área que anteriormente pasamos de reojo, porque con el equipamiento actual aún nos era imposible acceder. Obtener el 100% nos llevará muchisimo tiempo ya que hay secretos muy bien guardados, y escanear cuanto objeto se nos cruce en el camino se vuelve algo imprescindible y muy intuitivo a la vez. Por lo general los enemigos no son muy difíciles de vencer, ya que la verdadera dificultad radica en resolver los numerosos acertijos a los cuales nos tiene acostumbrados la saga, principalmente a la hora de ubicar los ocho artefactos chozo. La música y los efectos de sonido están a la altura de los demás apartados lo que dan vida a uno de los entornos 3D más logrados que podemos encontrar en cualquier consola.
Definitivamente Retro Studios ha logrado ganarse la confianza de todos los nintenderos al recrear de manera tan magnifica una de las sagas más aclamadas de toda la historia. Es muy temprano aún para decirlo, pero sería muy interesante que esta compañía pase a tomar el lugar que dejó en su día la partida de Rare, algo que todavía me cuesta digerir debido al excelente talento con el que contaban estos ingleses. Esperemos que sigan por el buen camino y logren programar otra obra maestra como ha sido Metroid Prime. En principio, ya adquirí Echoes y obviamente compraré la Wii para jugar Corruption, aunque antes tengo que terminar un par de juegos más para el cubo.
Puntaje: 10/10

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